El cierre del ejercicio se prepara mucho antes de diciembre. Lo que se revisa en otoño, con tiempo, todavía se puede corregir o planificar; lo que se descubre en enero solo se puede declarar. Esta es la lista de cuestiones contables y fiscales que conviene tener encima de la mesa en los próximos meses para que el cierre no se convierta en una carrera contra el calendario.
Cierre contable: la contabilidad, al día
Un cierre ordenado empieza por una contabilidad que refleje la realidad del negocio. Antes de fin de año conviene comprobar:
- Que los saldos bancarios cuadran con la contabilidad y no quedan movimientos sin explicar.
- Que las facturas emitidas y recibidas están registradas y no hay cobros o pagos pendientes de conciliar.
- El estado del inventario, si la actividad lo tiene, y su valoración.
- Las amortizaciones de los activos y las posibles correcciones de valor o deterioros.
- Los saldos con clientes de cobro dudoso y las provisiones que correspondan.
Si la contabilidad se lleva al día durante el año, este repaso es rápido. Si no, otoño es el momento de ponerla en orden. En nuestra área de contabilidad preparamos cierres mensuales precisamente para llegar a diciembre sin sorpresas.
Planificación fiscal antes de fin de año
Con la contabilidad al día se puede estimar el resultado del ejercicio y ver con antelación qué impacto tendrá en el Impuesto sobre Sociedades o en el IRPF. Es el momento de valorar decisiones que solo tienen efecto si se toman dentro del año:
- Inversiones previstas y su calendario.
- Distribución de resultados y retribución de socios y administradores.
- Aplicación de deducciones, bonificaciones o incentivos a los que la empresa pueda tener derecho.
Planificar no es buscar atajos: es decidir con datos y dentro de plazo, en lugar de constatar lo que ya ha pasado.
Nuestro equipo de asesoría fiscal revisa contigo la previsión antes del cierre y te propone las decisiones que todavía están a tiempo.
Documentación y obligaciones formales
Revisa también la documentación que suele pedirse con prisas al final del ejercicio: contratos y operaciones con partes vinculadas, actas y acuerdos de la sociedad, justificantes de subvenciones y ayudas, y el calendario de declaraciones informativas del inicio del año siguiente. Tenerla preparada evita requerimientos y recargos.
Coordinar contabilidad, fiscal, laboral y mercantil
El cierre toca la contabilidad, la fiscalidad, el área laboral y, a menudo, la mercantil. Verlo de forma coordinada evita que una decisión correcta en un ámbito genere un problema en otro.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo hay que empezar a preparar el cierre del ejercicio?
Lo ideal es en otoño, con varios meses de margen: así todavía se pueden tomar decisiones que afectan al resultado del año.
¿Qué diferencia hay entre el cierre contable y el cierre fiscal?
El cierre contable deja la contabilidad completa y correcta a fecha de fin de ejercicio; el fiscal parte de ese resultado para calcular los impuestos y preparar las declaraciones. Uno no se puede hacer bien sin el otro.
Si quieres revisar tu cierre con tiempo, escríbenos y lo preparamos contigo.